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Lección 2 de 12 5 min

De la deuda al remate: el camino completo

Demanda, embargo, avalúo, orden de remate y edicto. Qué pasa en cada paso y cuánto tarda.

Cuando ves un remate publicado, ya pasaron meses (a veces años) de proceso. Entender ese camino sirve para dos cosas muy prácticas: saber qué documentos existen en el expediente y anticipar por qué un remate se puede caer a último momento.

Paso 1 · Alguien deja de pagar

El detonante siempre es un incumplimiento. Si la deuda estaba respaldada con una hipoteca (una garantía sobre un inmueble) o una prenda (sobre un bien mueble, típicamente un vehículo), el acreedor tiene un camino corto: esos documentos, ya inscritos, valen por sí solos como título para ejecutar.

«Las hipotecas comunes y de cédula, así como la prenda debidamente inscritas, constituyen títulos de ejecución con renuncia de trámites para hacer efectivo el privilegio sobre lo gravado…»
Código Procesal Civil, artículo 166

Paso 2 · La demanda y la anotación

El acreedor demanda al deudor y también al dueño que consintió el gravamen, si son personas distintas. Apenas se le da curso al proceso, el juzgado ordena anotar la demanda en el Registro. Esa anotación es una marca pública sobre la finca: cualquiera que la consulte a partir de ahí ve que está en juicio.

Ojo con esto, porque es la razón por la que el estudio registral (lección 5) es tan útil: buena parte de lo que va a pasar queda escrito en la finca antes del remate.

Paso 3 · La oposición del deudor (y por qué casi nunca frena nada)

En ejecución hipotecaria y prendaria, el deudor solo puede oponerse por tres motivos muy concretos, y aun así el remate sigue su curso.

«…solo se admitirá oposición referida a falta de exigibilidad, pago y prescripción. Deberá formularse en el plazo de cinco días. Para dilucidar la oposición se seguirá el procedimiento incidental, no se suspenderá el remate, pero este no se aprobará mientras la oposición no sea rechazada.»
Código Procesal Civil, artículo 168

Paso 4 · Se fija la base

La base es el precio mínimo de salida. Sale, en este orden:

  1. De lo que las partes pactaron en la escritura de hipoteca. Este es el caso más frecuente.
  2. Si no hay pacto: de un avalúo pericial o del valor registrado, si el bien tiene valor fiscal actualizado en los últimos dos años. Escoge el ejecutante.

Hay un detalle importante: si el bien tiene varios gravámenes, la base es siempre la de la garantía de grado preferente vencida. En otras palabras, manda la deuda que va primero en la fila, no la más grande.

Paso 5 · El juzgado ordena el remate

En una sola resolución, el juzgado define todo lo que después vas a leer en el edicto: qué bien se remata, las bases y la hora y la fecha de las tres subastas. Sí: desde el principio quedan señaladas las tres, aunque el bien se venda en la primera.

Ahí también se decide algo que cambia por completo el negocio: si el bien se remata libre de gravámenes o soportando gravámenes anteriores. Volvemos a esto en la lección 5, porque es lo que separa una buena compra de un problema caro.

Paso 6 · Se publica el edicto

«El remate se anunciará por un edicto que se publicará dos veces, en días consecutivos, en el Boletín Judicial y en él se expresará la base, la hora, el lugar y los días de las subastas.»
Código Procesal Civil, artículo 157.5

El Boletín Judicial es el diario oficial del Poder Judicial y sale todos los días hábiles. Ahí está la fuente original de todo remate judicial del país. El Postor lee esas publicaciones y las ordena para que no tengas que revisarlas una por una, pero la versión que manda siempre es la publicada.

Paso 7 · La espera obligatoria

El remate no puede celebrarse de un día para otro después de publicado:

«El remate solo podrá verificarse cuando hayan transcurrido cinco días hábiles desde el día siguiente de la primera publicación del edicto y la notificación a todos los interesados.»
Código Procesal Civil, artículo 159

Esos cinco días hábiles son, en la práctica, tu ventana para hacer la tarea: el estudio registral, la visita por fuera, las llamadas a la municipalidad. Es poco tiempo. Por eso conviene revisar los remates apenas se publican y no la víspera.

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